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Luna de intensos ojos

  Te encuentro: te siento. Te veo.  Te escucho.  Te busco entre el aire, como queriendo tu voz; como buscando tu aroma.  No te conozco, y te encuentro entre mis memorias, y me culpo; ¿acaso me falta verte? Discuto con la razón, porque contengo mi corazón; - sería apresurado, me digo. Es como un peligro encantador. Es como una fantasía. Como un primer beso dedicado a la madrugada de octubre. Existen dudas que no quiero despejar, pero debo admitir que ella es, en esencia, el pensamiento consciente más hermoso, un suspiro que no agota, con la luna en los ojos, encanto de la naturaleza, magia de la vida, luz en mi horizonte desinteresado, debo admitirlo. Así es, así es ahora.  Vengan los tiempos del amor, vengan los tiempos del cariño y la paz.  ¿ A qué hora fue nuestro primer beso? Solo me acuerdo de ver una luna intensa en tus ojos. León Sánchez. Fría noche de octubre; tu alma, tu y yo: nosotros. Vuelve aquí, aquí estará nuestra historia, hasta cuando el espí...
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Hay incendios que uno prefiere no apagar.

Hay incendios que uno prefiere no apagar; hoy es un buen día para enamorarse. Yo te miro desde lejos y dibujo ilusiones, glorias, una vida; aunque me detengo inquieto, porque el aire se torna espeso, inquieto, caluroso, tentador; me arrebatas el corazón. Hay incendios que no quiero apagar, y tu eres uno de esos. Como tu cabello entre mis manos, y mis labios en tu cuello, en tu boca, besando tus secretos húmedos. Por ahora eres musa de mis versos más osados, eres un motivo de riesgo, y yo que soy valiente, caminaré, caminaré a ti; no creo que de afán, porque no me quiero cansar. Lo quiero todo. Y aunque no sea el tiempo, y aunque estas líneas no las debas leer, no puedo evitar anhelar, anhelar un instante contigo, sin el mundo y los demás, porque siempre hemos sido tu y yo, nada más. Más vale que este día  nos pensemos y en sueños nos veamos, porque seguro mañana, seguirás siendo anhelo, y un día de estos volaré para que seas la amada mía. Hoy es bello porque te vi.  Al fi...

Usted

USTED De pronto me he alejado de la cotidianidad y me alegra. Hoy me he acercado a otros parajes de la vida que me trajeron algunos hermosos sentires, entre esos usted. En este andar a la muerte que es la vida, me siento bien acompañado, usted sabe moverse entre mi corazón y mi cabeza. Cuando apenas hemos levantado la mirada después del golpe del pasado, aparecen estos bellos amores; le pido que crea en mi credo de palabras y acciones, le pido entregue su voluntad y baje los filos de la duda, este amor, podría ser por mucho, el más tranquilo e intenso; Hay días en los que me siento como cielo azul y otras como paisaje pintado de artista, con montañas repetidas y nubes negras, porque siempre cuesta los días, pero usted tiene de mi la voluntad de mi espíritu, y para su fortuna, mi corazón también. Pero hoy me siento como árbol florecido, y es usted la sabia de mi madera, la sangre del corazón para vivir, y las flores de este bellísimo sueño.  No se quede con su arrebol encendido en e...

Tentación

Aunque me detengo inquieto porque el aire se torna espeso, tentador. Cuando pasas cerca, tu perfume se aferra a mi piel y mi mente traza caminos prohibidos con rutas a tus labios. Hay incendios que no quiero apagar, y tu eres uno de esos. Como tu cabello entre mis manos, y mis labios en tu cuello, en tu boca, entre tus secretos húmedos. Por ahora eres musa de mis versos más osados, un motivo de riesgo, y yo que soy valiente, caminaré.  Y aunque seas prohibida, y aunque estas líneas no las debas leer, no puedo evitar desear, desear un instante contigo, sin el mundo, sin los demás, porque somos tu y yo, nadie más. Más vale que esta noche nos pensemos y en sueños nos veamos, porque seguro mañana, seguirás siendo tentación, y un día de estos caeré, caeré en tus tentaciones y serás amada mía: Al final eres la tentación que me hace poeta, y la mujer que aunque lejana, se convierte en el epicentro de mis riesgos, se convierte en una llama, y no me arrepentiría de arder, pero deb...

Paranoia

  Lo escrito a continuación,  sucedió el 14 de abril de 2019 , entre las 3 y las 8 de la mañana.   Y Reza sucintamente así: Desperté. La noche no fue ni por un minuto tranquila. Tengo aún los sonidos de las voces y la bulla taladrando mi cabeza. No pensé jamás que semejante mujer pudiera terminar en mi cama, y ahora está ahí, boca abajo, durmiendo tranquila. Sus cabellos rubios cortaban el blanco de mi almohada mientras yo tenía la leve sensación de que la faena no estuvo tan mala y por el contrario los gritos y los orgasmos se hicieron presentes. Tenía rasguños en mis brazos, los antebrazos, las manos, el pecho y en el abdomen, además del dolor en el pene, que no es necesario aclarar. Afuera había rezos extraños, y recordé que ese día, era el domingo de ramos. La hoja de palma que usaría para bendecirme estaba seca sobre la mesa de madera agrietada, más por el sexo que por lo vieja. En ese momento tenía la extraña sensación de estar siendo observado, pero pensé que debía...

La Luz oscura

¿Viste la roca caer? ¿A la hoja caer en el charco ? Me pesa lo cotidiano, me pesa la gente y sus armas presuntuosas, sus fusiles desconsiderados y malagradecidos ¿No tienen espejos en la pared, ni corazones en el pecho? Algunos sí, los que han caído. Que belleza el ave y el canto Que belleza la lluvia y el gato Que belleza la montaña quieta y serena Que belleza dar y recibir Que belleza agradecer  Que dolor la noche inquieta  Que dolor el sol en la cabeza  Que dolor la perdida y la indiferencia Que dolor mi corazón cojo  Que frío el viento en los ojos llorosos. Que triste soñar y despertar  Que triste no despertar Que bueno caminar  Que duro escapar  Quema el agobio  Me salva el amor, tu amor, mi Génesis. Caminé hacia el futuro incierto y cada paso se convirtió en un tumbo inadvertido; Soy soñador y fuerte señor, pero sabes que no soy eterno; Sabes que no soy cobarde, lo sabes. Aunque también sabes que me falta, y lo sé, es  otra curva, de mu...

El Ocobo de San Lorenzo

11 de abril de 1882 – San Lorenzo, medio día, 28 grados, en sensación 35, vientos fuertes. El sol tiene un extraño brillo, como si fuera a llover, pero no hay nubes a simple vista. Las flores del Ocobo brillan con fuerza.    Estimado señor Vandercraft;   Me encuentro completamente asombrado por las características de este lugar. Nunca imaginé que tendría el valor para entrar al Amazonas. Pensé que el solo hecho de venir a la nueva granada ya era suficiente muestra de valentía y amor a nuestro oficio, pero no, esto me ha superado. Por esa razón me tomé el trabajo de escribirle y enviarle estas notas personales arrancadas de mi diario. Esto como muestra de mi estimación hacia usted y por lo irrisorio de las situaciones que allí narro. Con este último gesto, quiero decirle que todo lo que leerá es completamente real. Le agradezco profundamente que recomendara mis habilidades como alquimista botánico a los galénicos de París. Sin embargo, las circunstancias ahora c...