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Hay incendios que uno prefiere no apagar.

Hay incendios que uno prefiere no apagar; hoy es un buen día para enamorarse.

Yo te miro desde lejos y dibujo ilusiones, glorias, una vida; aunque me detengo inquieto, porque el aire se torna espeso, inquieto, caluroso, tentador; me arrebatas el corazón.

Hay incendios que no quiero apagar, y tu eres uno de esos.
Como tu cabello entre mis manos, y mis labios en tu cuello, en tu boca, besando tus secretos húmedos.
Por ahora eres musa de mis versos más osados, eres un motivo de riesgo, y yo que soy valiente, caminaré, caminaré a ti; no creo que de afán, porque no me quiero cansar. Lo quiero todo.

Y aunque no sea el tiempo, y aunque estas líneas no las debas leer, no puedo evitar anhelar, anhelar un instante contigo, sin el mundo y los demás, porque siempre hemos sido tu y yo, nada más.

Más vale que este día  nos pensemos y en sueños nos veamos, porque seguro mañana, seguirás siendo anhelo, y un día de estos volaré para que seas la amada mía. Hoy es bello porque te vi. 

Al final eres el anhelo que me hace poeta, apasionado.
A la mujer que aunque lejana, se convierte en el epicentro de mis palabras, mi pensar; me hace poeta. 


León Sánchez 

Insisto, hoy es un buen día para enamorarse. 

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